14/10/2025
Un día soñé que quería volver a andar en rollers. ✨
Durante mucho tiempo tuve miedo de moverme. De equivocarme. De incomodar.
Hace dos años me felicitaba a mí misma porque por fin me animé a manejar mi auto —ese que había comprado cuatro años antes y que por miedo no usaba—.
Veía a la gente manejando y pensaba: “si ellos pueden, por qué yo no?”, pero igual el miedo me paralizaba.
Y no era la primera vez que sentía eso.
Recuerdo cuando aprendí a anestesiar, cómo me temblaban las manos. Mi profe me decía La Reina del Hielo 🧊.
Ahora anestesiar es tan natural como cepillar.
Mi siguiente desafío sobre ruedas definitivamente eran los rollers
Toda la vida mis nutricionistas me preguntaban qué deporte me gusta y yo respondía _ninguno_, aunque de chica andaba COMO LOCA por las calles con mis rollers y mi compañero de aventuras, Javi.
Tuve CINCO AÑOS guardados mis rollers porque cuando volví a ponerme un par, descubrí que no es como la bici: si te olvidás, te olvidás de verdad. 🥴
Hasta que el año pasado me enamoré de unos rollers hermosos.
Eran tan lindos que me propuse volver a aprender a andar, porque no tenía sentido querer comprarme esos si ni siquiera usaba los que ya tenía.
Y así fue: vencí un millón de miedos: de caerme, de lastimarme, de fracasar, de estar sola, de abrirme a conocer gente nueva.
Y hace una semana, ese sueño se cerró de la forma más linda.
Entre más o menos veinte personas me hicieron sentir: tanto su amor, como esa palmadita en el hombro que dice “lo estás haciendo bien”, y me regalaron los rollers que hace un año yo creía que no me merecía.
Porque sí me gustaba, pero ya no era parte de mi presente.
Y sin embargo, durante todo este año me esforcé por hacerlo parte de mí otra vez.
Hoy en día es algo que me identifica, y eso también me hace muy feliz. 🛼💛
Y por eso, si ahora me ves distinta —si ya no me reconocés porque hablo con firmeza o defiendo lo que pienso—, no es casualidad.
Estoy practicando lo mismo que aprendí sobre ruedas:
dejar de hacerme chiquita y animarme a reclamar lo que ya es mío.
Un día soñé que quería volver a andar en rollers… y lo que realmente hice fue aprender a sostenerme con mis propios pies. ✨