12/12/2019
Si la leche y sus derivados son importantes a cualquier edad, en edad de desarrollo son fundamentales.
Se trata de alimentos muy completos, que contienen diferentes cantidades de agua y proteínas, grasas y azúcares (la lactosa es el azúcar de la leche), presencia notable de vitamina A, B, D... Pero sobre todo contienen calcio, el “cemento” que utiliza la naturaleza humana para la salud dental y el crecimiento de los huesos de vuestro esqueleto en longitud y en fortaleza.
La leche que utilizamos habitualmente en el mundo occidental es la de vaca, aunque también en algunos lugares se consume la de cabra y oveja.
La leche entera es la materia prima de diversos alimentos derivados:
Leche semidescremeda o descremada.
Cuajada.
Yogures (leche fermentada biológicamente. Importante alimento probiótico).
Quesos tiernos (como el de Burgos, Villalón, requesón, quark...).
Quesos curados, más o menos concentrados (desde el queso fresco manchego, al tierno gallego o el fuerte de Cabrales...).
Habitualmente, a mayor densidad del producto lácteo, menor cantidad de agua y mayor cantidad de calcio, de todos los nutrientes y por tanto de grasas y de calorías.
Aunque calcio existe en muchos alimentos de origen vegetal, no proporcionan la cantidad suficiente. Es necesaria una ingesta diaria no inferior a tres vasos de leche o alternativa láctea (quesos, yogures, cuajada).
Un vaso de leche: multiplica las cifras por 2.5Las raciones de queso tipo blanco pueden ser de 100 gLas raciones de quesos más o menos curados, de 50 g
Lácteos y yogures se conservan por diversos métodos. La leche pasteurizada, conocida como leche fresca, se obtiene por pasteurización, lo cual mantiene intactas sus características naturales, incluido el sabor.