16/06/2026
A veces todo parece estar bien pero la lactancia no termina de fluir.
Y ahí es donde vale la pena mirar un poquito más allá.
Porque hay factores anatómicos que pueden influir,
aunque no siempre sean evidentes.
Algunos más visibles,
como la plagiocefalia o la tortícolis 👀
y otros dentro de la boquita:
el nivel de los rodetes (canteo),
la forma del paladar, la posición de la mandíbula o el frenillo lingual 👅
Cuando alguna de estas estructuras , las funciones pueden no darse de forma adecuada…
y la lactancia se vuelve más demandante de lo esperado.
No es para alarmarse,
pero sí para entender que no todo depende de “hacerlo mejor”.
A veces, simplemente…
hay que mirar distinto 💜
Si te gustaría que profundice en alguno, te leo ✨