21/08/2026
Un tratamiento más caro no es un tratamiento más conservador.
Esta paciente llegó con un diente fracturado, una prótesis que le dolía al usar y coronas de distintas épocas en el maxilar superior. Cada trabajo se había hecho por separado. Ninguno había mirado la boca completa.
Antes de proponer nada, dedicamos tres sesiones solo a entender: impresiones, fotografías, radiografías, registros y un encerado de diagnóstico para validar los cambios antes de hacerlos.
Sobre la mesa quedaron dos rutas. Una con implantes, carillas y coronas sobre implantes. Otra con restauraciones de resina, prótesis y reemplazo de coronas, por etapas.
Descartamos la primera. No por el costo: porque la mayoría de sus dientes ya estaban tallados por trabajos anteriores, y los implantes no le evitaban ningún desgaste adicional. No había desgaste adicional que evitar. Costaba mucho más para conservar exactamente lo mismo.
Sus incisivos inferiores eran las piezas más vulnerables. En lugar de tallarlos para poner algo encima, se reanatomizaron con resina: se agrega material sobre el diente desgastado. Cero desgaste adicional donde más frágil estaba.
Y el plan quedó abierto. Si más adelante quiere implantes abajo, se pueden hacer sin deshacer nada de lo realizado.
Volvió a masticar cómoda. Y a sonreír sin pensarlo.
Primero entender. Después tocar.