08/01/2026
¿SABÍAS QUE? ....
Las alteraciones posturales y las maloclusiones dentales mantienen una relación bidireccional y funcional, especialmente relevante durante la infancia, etapa clave del crecimiento y desarrollo musculoesquelético y craneofacial.
Desde el enfoque de la posturología y la odontología funcional, la posición de la cabeza, la mandíbula y la columna cervical influye directamente en el equilibrio del sistema estomatognático. Una postura adelantada de cabeza, frecuente en niños con respiración bucal, genera cambios en la actividad de los músculos orofaciales, cervicales y escapulares, alterando la posición mandibular y el patrón de crecimiento maxilofacial.
La respiración bucal crónica, asociada a disfunciones posturales, provoca descenso de la lengua, hipotonía labial y falta de estimulación adecuada del paladar, favoreciendo el desarrollo de maloclusiones como mordida abierta, mordida cruzada posterior, apiñamiento dentario y protrusión incisiva. A su vez, estas maloclusiones alteran la relación cráneo-mandibular, modificando la postura cervical y aumentando la tensión en la musculatura del cuello y la espalda.
Asimismo, el bruxismo infantil se asocia a desequilibrios neuromusculares y posturales, generando sobrecarga en la articulación temporomandibular (ATM) y compensaciones posturales descendentes que pueden manifestarse como dolor cervical, dorsal y lumbar.
Por ello, la evidencia clínica respalda la necesidad de una evaluación integral interdisciplinaria, donde la odontología infantil y la fisioterapia trabajen de manera conjunta para identificar y corregir tempranamente las alteraciones posturales y oclusales, favoreciendo un crecimiento armónico, una correcta función respiratoria y una mejor calidad de vida en el niño.