18/10/2017
Debido a que el tabaco disminuye el aporte de sangre y oxígeno a las encías, los pacientes con hábito de fumado generalmente presentan una reacción inflamatoria disminuida y aparentan tener encías sanas o no tan enfermas. Sin embargo, así como es de indispensable el aporte sanguíneo para que se desencadene el proceso inflamatorio y el sangrado que hace notorias a las enfermedades de las encías, también lo es para la defensa ante las bacterias que generan destrucción de los tejidos periodontales, por lo que el avance de la periodontitis es más rápido.
Por esta manera tan particular del tabaco para afectar a las encías, los pacientes fumadores tienden a darse cuenta de la gravedad de su condición periodontal hasta que los daños son muy extensos y más difíciles de manejar.
Nuestra recomendación: dejar el hábito de fumado cuanto antes y asistir a revisiones odontológicas periódicas.