14/10/2025
Las muelas del juicio, o terceros molares, pueden causar varias complicaciones, especialmente si no erupcionan correctamente o si hay falta de espacio en la boca. A continuación, te detallo las complicaciones más comunes:
1. Impactación: Las muelas del juicio pueden quedar atrapadas en la encía o el hueso (impactadas) debido a la falta de espacio. Esto puede ser parcial (parte de la muela queda expuesta) o total (la muela no erupciona).
2. Dolor e inflamación: La erupción parcial o la presión de una muela impactada puede causar dolor intenso, inflamación de las encías (gingivitis) o pericoronitis (infección del tejido blando alrededor de la muela).
3. Infección: Las muelas parcialmente erupcionadas son propensas a acumular restos de comida y bacterias, lo que puede llevar a infecciones locales, abscesos o, en casos graves, infecciones que se extienden a otras áreas de la cabeza y el cuello.
4. Caries: Debido a su posición trasera, las muelas del juicio son difíciles de limpiar, lo que aumenta el riesgo de caries tanto en ellas como en los dientes adyacentes.
5. Daño a dientes vecinos: Una muela del juicio impactada puede ejercer presión sobre los dientes cercanos, causando daño a sus raíces, apiñamiento dental o incluso fracturas.
6. Quistes o tumores: En raros casos, una muela impactada puede generar un quiste (s**o lleno de líquido) en el hueso de la mandíbula, lo que puede debilitar el hueso o, en casos extremos, derivar en tumores benignos o malignos.
7. Problemas de mordida: La presión de las muelas del juicio puede desplazar otros dientes, afectando la alineación dental y la mordida.
8. Dificultad para abrir la boca: La inflamación o infección alrededor de la muela puede causar trismus (dificultad para abrir la boca completamente).
9. Complicaciones postextracción: Si se decide extraer las muelas del juicio, pueden surgir complicaciones como:
- Alveolitis seca: Dolor intenso por la pérdida del coágulo de sangre en el sitio de extracción.
- Infección postquirúrgica.
- Lesión nerviosa: Puede causar entumecimiento temporal o permanente en la lengua, labios o mejillas.
- Sangrado excesivo o inflamación prolongada.