19/08/2026
Por eso hay que estar atentos a las lesiones de sus dientes y no dejar que se destruyan y se pierdan.
🔴 La CARIES dental es una infección destructiva de los dientes producida por la acumulación de bacterias que forman una capa pegajosa llamada placa bacteriana. Estas bacterias se alimentan de los restos de azúcares y carbohidratos de la comida y producen ácidos fuertes que van desgastando paulatinamente el esmalte dental, la capa protectora externa y dura del diente. Si no se trata a tiempo, el daño avanza en profundidad hacia la dentina y llega a la pulpa dental, que es la zona interna donde se encuentran los nervios y los vasos sanguíneos, provocando infecciones severas y dolor constante.
🔹 Tipos:
Se clasifica según la zona del diente afectada y el avance del daño. La caries de corona es la más común y aparece en la parte superior o en las crestas donde se trituran los alimentos. La caries de fisura o interdental se origina en los espacios estrechos entre diente y diente donde el cepillo no llega con facilidad. La caries radicular ocurre en las raíces expuestas cuando la encía se retrae, siendo muy habitual en adultos mayores, y la caries de la infancia temprana afecta a los bebés por el uso prolongado de biberones con líquidos azucarados.
🔹 Por qué ocurre:
Se desencadena por la combinación de una higiene bucal deficiente y el consumo frecuente de alimentos ricos en azúcares y carbohidratos. Al no cepillarse los dientes después de comer, las bacterias de la boca metabolizan los restos de comida y liberan ácidos que perforan la estructura del diente. La falta de flúor en el agua o en la crema dental, la resequedad en la boca por baja producción de saliva y la anatomía de dientes con cavidades muy profundas también facilitan la aparición de este problema.
🔹 Síntomas:
En sus etapas iniciales no causa ninguna molestia, manifestándose solo como una pequeña mancha blanca o blanquecina en la superficie. A medida que perfora el tejido, aparece una mancha oscura o un hueco visible en la pieza afectada. El síntoma principal es el dolor de muela, que puede ser punzante y constante, acompañado de una sensibilidad muy molesta al comer o beber alimentos fríos, calientes, dulces o ácidos, además de mal aliento constante y dolor al morder.
🔹 Autoexamen:
Puedes colocarte frente a un espejo con buena luz y revisar minuciosamente la superficie de todos tus dientes y muelas. Busca zonas con cambios de color, como manchas amarillentas, marrones o negras, así como pequeñas cavidades o grietas donde se atore la comida. Si al pasar el hilo dental notas que se deshilacha en un punto específico o si sientes una punzada de dolor al tomar agua fría o al masticar un dulce, es una señal clara de que debes acudir a una revisión.
🔹 Cómo funciona el diagnóstico:
El profesional de la salud evalúa la boca utilizando un pequeño espejo plano y un explorador dental, una herramienta fina con la que toca suavemente las superficies sospechosas para detectar zonas blandas o cavidades abiertas. Para conocer la profundidad del daño y saber si la infección llegó al nervio o si existe una caries oculta entre dos dientes, se toman radiografías dentales de pequeña escala que muestran el interior del hueso y de las piezas dentales.
🔹 Especialista:
El encargado principal de prevenir, diagnosticar y reparar este problema es el odontólogo o dentista general. En el caso de los niños pequeños y adolescentes, el profesional capacitado es el odontopediatra. Si la caries avanzó demasiado y destruyó el nervio en la parte profunda de la pieza, se requiere la atención de un endodoncista, quien es el especialista en tratar el interior y las raíces de los dientes.
🔹 Tratamiento:
En las fases iniciales se aplica flúor genérico en gel o barniz para reconstruir el mineral desgastado. Si ya existe una cavidad, se remueve el tejido dañado y se coloca una resina o un amalgama para tapar el hueco. Si la infección afectó la pulpa dental, se realiza una endodoncia para limpiar el conducto del nervio y sellarlo. Para calmar el dolor y la inflamación se recetan analgésicos genéricos como el PARACETAMOL, el IBUPROFENO o el KETOROLACO, y si hay infección con pus en la encía se administran antibióticos genéricos como la AMOXICILINA o la CLINDAMICINA.
🔹 Complicaciones:
La consecuencia más directa si no se atiende el problema es la destrucción total de la corona del diente, lo que obliga a realizar una extracción y genera la pérdida definitiva de la pieza dental. La infección también puede formar un absceso dental, que es una acumulación dolorosa de pus en la raíz que provoca hinchazón severa en la cara o la mejilla. En casos muy extremos, las bacterias de la boca pueden pasar al torrente sanguíneo o extenderse hacia los tejidos del cuello y la mandíbula.