08/09/2026
🚨 TRES CULTURAS SEPARADAS POR MILES DE KILÓMETROS DIBUJARON EXTRAÑAS FIGURAS HUMANAS… ¿POR QUÉ SE PARECEN TANTO?
En Japón, Estados Unidos y Azerbaiyán existen antiguas representaciones rupestres que, vistas con ojos modernos, parecen mostrar figuras humanas con elementos alrededor del cuerpo que recuerdan alas, tocados o extrañas extensiones.
Uno de los casos mejor documentados está en la cueva de Fugoppe, en Hokkaido, Japón. Sus paredes conservan cientos de grabados pertenecientes al periodo post-Jōmon, realizados hace aproximadamente 1,500 a 2,000 años. Entre ellos aparecen seres antropomorfos con cuernos y elementos descritos incluso por fuentes oficiales japonesas como figuras semejantes a chamanes alados. Un estudio arqueológico propone una antigüedad cercana a los 1,900 años.
En Utah también existen numerosos antropomorfos creados por culturas como la Fremont, que ocupó buena parte de la región aproximadamente entre los años 300 y 1300 d.C. Algunas figuras presentan elaborados tocados, adornos y formas que pueden parecer extensiones corporales, pero los arqueólogos no las identifican automáticamente como personas con alas.
Y después está Gobustán, en Azerbaiyán, uno de los conjuntos de arte rupestre más extraordinarios del planeta. Allí existen más de 6,000 grabados pertenecientes a diferentes épocas que abarcan decenas de miles de años, con humanos, animales, embarcaciones, cazadores y escenas rituales. Sin embargo, no encontré evidencia arqueológica sólida que permita afirmar que la figura concreta utilizada en las comparaciones virales represente definitivamente a un “ser humano alado” ni que tenga exactamente 10,000 años.
Ahí está precisamente lo fascinante: las tres tradiciones rupestres son reales, pero la comparación que circula en internet suele asignarles fechas exactas e interpretaciones que los especialistas no han confirmado.
Tal vez estamos viendo chamanes, tocados rituales, animales estilizados o símbolos religiosos completamente distintos. O quizá culturas separadas por enormes distancias llegaron, de manera independiente, a representar figuras sorprendentemente parecidas.
Lo que dejaron grabado sobre la piedra todavía permite una pregunta inquietante: ¿estamos viendo la misma idea repetida en tres lugares del mundo… o solo estamos interpretando el pasado con nuestros ojos modernos?