06/03/2024
Todos queremos ver a los niños felices, como el pequeño de la foto. No sé quién es. Su foto está en internet y la tomé prestada porque se ve muy contento.
Los niños sanos son niños felices, ¿no?
Los comerciantes también quieren ser felices y tienen derecho. Ellos son felices cuando venden. Por eso hay muchos productos que nos presentan con magníficas campañas de mercadotecnia enfocadas en vender salud y bienestar a los bebés.
Como los papás de los bebés suelen estar dispuestos a comprar cualquier cosa que le dé salud y felicidad a sus hijos, y como la prioridad de las campañas de “marketing” es vender, digamos que hay un “conflicto de prioridades”. (Eso se me acaba de ocurrir).
El resultado es que en los anaqueles de las tiendas y en la sociedad, se venden productos y servicios diseñados para niños, cuya prioridad paterna es la felicidad del niño pero la del comerciante es vender. Ambas prioridades son válidas, no critico a nadie. Vivimos en el libre mercado. Por lo mismo, yo también tengo la libertad de advertir a mis pacientes acerca de aquellos productos y servicios que se venden bien (aprovechando tus prioridades) pero que solo cumplen con las prioridades del “marketing”. Es decir, te enlisto algunas cosas que no le sirven a tu niño y que se venden bien, ya sin tanto rollo:
- Las vitaminas: salvo casos muy puntuales, los niños no necesitan ningún tipo de vitaminas de farmacia. Lo que necesitan es una dieta balanceada.
- Suplementos y complementos alimenticios: lo mismo que las vitaminas, pero estos arruinan los buenos hábitos alimenticios del niño. Me refiero a los polvos y bebidas que ofrecen proteínas y nutrientes.
- Las fórmulas lácteas marcadas con el número 3 para niños mayores de un año. Estas mienten al anunciarse como necesarias para el desarrollo del cerebro, son caras y tienen azúcar añadida y saborizantes. No ofrecen ventajas y ya la Academia Americana de Pediatría lanzó un comunicado al respecto.
- Las bebidas fermentadas con probióticos. No tienen suficientes probióticos pero sí mucha azúcar.
- los “coachs”. (Excepto los deportivos, esos son otra cosa).
¡Saludos!