06/05/2023
Y en ocasiones se tiene la fortuna no solo de mover dientes, sino de impactar directamente en la felicidad de un paciente.
Esos cambios donde un paciente llega y te cuenta su familia que no le gusta sonreír o se tapa la boca siempre, pero con el pasar de los meses, “ya no se calla” y ves una sonrisa sin pena… Eso, es de lo más bonito de ser ortodoncista!!!