29/01/2026
La angina de Ludwig es una celulitis infecciosa, rápidamente progresiva y potencialmente mortal, que compromete de manera bilateral los espacios submandibular, sublingual y submentoniano. Se caracteriza por una diseminación difusa a través de los planos fasciales, sin formación inicial de absceso, lo que explica su evolución agresiva y la dificultad en su control temprano.
Fisiopatológicamente, el proceso inflamatorio genera un edema masivo del piso de la boca, elevación posterior y superior de la lengua, induración de los tejidos blandos cervicales y compromiso progresivo de la vía aérea. A diferencia de otras infecciones profundas del cuello, el principal riesgo vital en la angina de Ludwig no es la sepsis inicial, sino la obstrucción respiratoria aguda, que puede desarrollarse de manera súbita.
Clínicamente, los pacientes suelen presentar dolor intenso, disfagia, odinofagia, trismus, sialorrea, disfonía y dificultad respiratoria, acompañados de fiebre y malestar general. La ausencia de fluctuación palpable es un hallazgo típico en fases tempranas, lo que refleja su naturaleza celulítica más que abscesificada. La tomografía computarizada con contraste es el estudio de elección para evaluar la extensión del compromiso de los espacios fasciales y descartar colecciones purulentas.
Desde el punto de vista clínico, la reacción temprana y la derivación inmediata a cirugía oral y maxilofacial son fundamentales en los casos sospechosos de angina de Ludwig. La evidencia científica indica que prolongar el manejo en el consultorio odontológico, sin control avanzado de la vía aérea ni soporte hospitalario, incrementa significativamente el riesgo de obstrucción respiratoria, diseminación de la infección y compromiso sistémico, poniendo en peligro la salud y la integridad del paciente. Por ello, ante la presencia de signos de alarma como edema submandibular progresivo, elevación del piso de boca, disfagia o dificultad respiratoria, el tratamiento definitivo no debe retrasarse, y la referencia urgente a un entorno hospitalario especializado constituye la conducta clínica más segura y respaldada por la literatura.