05/11/2022
Excelente 👍👍👍👍
- Es que cada mes se enferma, doctor. Apenas lo traje a principios de octubre con fiebre, tos y mocos, y ¡mire!, otra vez… así lleva desde septiembre… ¡ya dele algo, por favor! -, me dijo la mamá de un niño de tres años con la nariz embarrada de mocos y tosiendo como foca de circo. Por cierto, la señora también venía moqueando y con tos y me dice que papá anda igual. Nadie durmió esa noche en casa y eso puede ser desesperante.
Es el pan de cada día, y a ese niño le está yendo bien. Muchos están peor, se están enfermando cada tres semanas o incluso cada quince días.
¿Qué está pasando? ¿Por qué los niños se están enfermando tanto y tan seguido?
Primero, es la temporada. Al llegar el mes de octubre o desde septiembre empieza la temporada de los mocos y las toses y esto siempre ha sido así. Las infecciones de vías respiratorias se incrementan en esta época.
Pero este año es especial.
Estamos saliendo de una pandemia que nos mantuvo encerrados y con cubrebocas por mucho tiempo. Los niños no iban a la escuela y no tuvieron los contactos habituales.
El sistema inmunológico de tus hijos, es decir, sus defensas, han estado “sin entrenar” y la enorme cantidad de virus los ha tomado desprevenidos.
Por eso es que se están enfermando ahora sí que a cada rato.
Lo positivo, es que como siempre, alrededor del 90% de esas infecciones son virales. No suelen complicarse si se atienden a tiempo y el paciente responde bien a las medidas generales con que deben tratarse.
A los papás de los pacientes que me piden vitaminas y supuestos estimulantes del sistema inmunológico, esos que prometen “levantar las defensas”, simplemente les digo que no. No, porque las vitaminas de farmacia sencillamente no fortalecen el sistema inmunológico y los productos que venden para el caso, no han demostrado servir para nada en los estudios serios que no tienen conflicto de interés.
¿Qué hacer?
Te voy a decir lo que sí sirve:
* Ponle todas sus vacunas. (Todas significa, todas)
* Extiende la lactancia materna si te es posible. La leche materna sí protege, y a diferencia de los productos de farmacia, hay cientos de estudios serios y sin conflicto de interés que lo demuestran a cabalidad. Quizá miles.
* Mantén al niño muy bien hidratado. Las únicas bebidas que un niño menor de cinco años debería tomar son agua natural y leche.
* Dale una dieta balanceada en donde nunca falten frutas y verduras.
* Evita ir a lugares cerrados con aglomeraciones.
* Trata de que tus hijos hagan ejercicio al aire libre.
* Lavado de manos frecuente.
* El cubrebocas seguirá siendo útil para siempre, puedes usarlo en lugares de riesgo de contagio.
Paciencia, queridos papás. Verán como el año que entra estará más “normalito”.
¡Saludos!