11/10/2026
Con el tiempo he aprendido que la felicidad es maravillosa, pero la tranquilidad no tiene precio.
La felicidad va y viene, depende muchas veces de momentos, personas y circunstancias. La tranquilidad, en cambio, es poder estar en paz con tus decisiones, dormir sin preocupaciones innecesarias y disfrutar lo que tienes sin vivir persiguiendo lo que te falta.