25/09/2025
La enfermedad de Alzheimer se ha visto desde hace mucho tiempo como un trastorno del cerebro solo. Pero la creciente investigación está desafiando esta visión, sugiriendo que la boca - específicamente la enfermedad de las encías - puede jugar un papel sorprendente. Los científicos han descubierto bacterias orales y sus subproductos tóxicos dentro del cerebro de los pacientes de Alzheimer. Un sospechoso principal es Porphyromonas gingivalis, la misma bacteria que impulsa la periodontitis crónica. Sus enzimas tóxicas, llamadas gingipains, son capaces de propagarse a través del torrente sanguíneo, desencadenando la inflamación y dañando las neuronas.
Esto es más que una coincidencia. Un estudio de 2025 en npj demencia mostró que los adultos mayores con niveles más altos de bacterias orales inflamatorias tuvieron un peor desempeño en las pruebas de memoria y cognición. Otra revisión sistemática de 2025 confirmó que las personas con disbiosis oral - un desequilibrio insano en el microbioma de la boca - enfrentan un riesgo significativamente mayor de Alzheimer. Estos hallazgos fortalecen la idea de que la salud de las encías y la salud del cerebro están estrechamente vinculados.
Las implicaciones son profundas. Cepillarse, hilo dental y chequeos dentales regulares no son sólo para proteger los dientes, también pueden ayudar a preservar la función cognitiva más adelante en la vida. La atención periodontal pronto podría ser considerada parte de la prevención de la demencia, junto con la dieta, el ejercicio y la actividad mental.
La boca es una puerta al cuerpo. Cuando la enfermedad de las encías no se trata, el daño puede no detenerse en las encías - podría extenderse al cerebro mismo.