02/09/2026
42.195 km later… I get it. ❤️🩹
Este maratón fue durísimo, catártico y una gozadera inmensa.
Los primeros kilómetros iba demasiado cómoda. Tranquila, feliz, pensando: todos esos entrenamientos fueron para esto. Venía de un mes de enfermedad y de dudar si mi cuerpo respondería, pero sabía algo: mi cuerpo es fuerte y mi disciplina también.
Ver a mi esposo corriendo por toda la Ciudad para encontrarme una y otra vez fue de las cosas más bonitas. Fue un rey conmigo: pendiente de que estuviera bien, hidratada, echándome p***as y orgulloso de mí. 🥹
Y ver a mi mamá, mi papá y mi hermano por primera vez en una carrera… eso fue otra cosa. Me llenó. Me curó. Fue una curita para mi pasado y me hizo sentir que nunca más voy a volver a estar sola.
También estuvo mi amiga incondicional que viaja solo para verme correr, mi p***a de siempre, mis amigos y mis Early Birds. Los que corrieron kilómetros conmigo, gritaron mi nombre y, en gran parte, hicieron que me atreviera a estar ahí.
Y después llegó el maratón de verdad.
Km 31: sin música, sin pila, sin las p***as que me llegaban al celular. Dolor de pies, tobillos, cansancio y yo sola con mi cabeza. El muro.
Porque nunca sale todo como lo planeas: paradas al baño, dos geles que nunca encontré, menos energía y un tiempo final que no fue el que había imaginado.
Pero me importa muchísimo más todo lo que SÍ pasó.
Seguí.
Cuando estaba cómoda y cuando dejó de estarlo. Con música, p***as y energía, y también cuando solo quedábamos mi cabeza, mis piernas y yo.
Y terminé mi primer maratón.
No con el tiempo que soñaba, pero sí profundamente orgullosa de la mujer que llegó a esa meta.
Fue durísimo. Fue imperfecto. Fue catártico. Y fue una gozadera.
Mi familia y mis amigos lo hicieron todo.
Y yo… corrí mi primer maratón.
Qué p**a locura poder decir que soy ¡MARATONISTA!