22/02/2026
✅Los tratamientos de implantología son una de las herramientas terapéuticas más y mejor empleadas en el campo de la odontología, para resolver ausencias o dientes que tienen un pronóstico desfavorable. Siguen siendo tratamientos duraderos, seguros, eficaces y cada vez más rápidos. Aun así, no están exentos de posibles complicaciones asociadas al tratamiento, tanto en fases tempranas como tardías.
Los tejidos periimplantarios, que rodean los implantes dentales, pueden desarrollar lesiones inflamatorias que se conocen como enfermedades periimplantarias. Según sus características podemos distinguir dos tipos:
*Mucositis: lesión inflamatoria limitada a la mucosa circundante sin que exista pérdida ósea alrededor del implante. La presencia de sangrado al sondaje y profundidades de sondaje ≥ 4 mm en ausencia de pérdida ósea han sido propuestos como criterios diagnósticos para mucositis periimplantaria (Renvert et al. 2007).
*Periimplantitis: lesión inflamatoria en la que se produce además pérdida progresiva de hueso de soporte. La presencia de sangrado al sondaje, profundidades de sondaje ≥ 5 mm en presencia de pérdida ósea han sido propuestos como criterios diagnósticos para periimplantitis (Ferreira et al. 2006; Karoussis et al. 2004).
Como causas, se entiende que ambos procesos son de naturaleza infecciosa producidas por el biofilm bacteriano que se instaura por falta de igiene en los implantes. Existe suficiente evidencia científica que apoya la teoría infecciosa como factor etiológico primario en el desarrollo de estas enfermedades (Mombelli et al. 1998).