18/10/2025
🦷 Caso clínico: cuando la muela del juicio empieza a hablar.
Karla, una joven de 24 años, comenzó a sentir una molestia leve en la parte posterior de la mandíbula. “Es como si me picara por dentro”, decía. Días después, el dolor se volvió punzante y le irradiaba hacia el oído. Al cepillarse, notó sangre y un leve sabor metálico.
En la exploración, la encía que rodeaba la tercera molar inferior (la famosa muela del juicio) estaba inflamada y con una pequeña apertura: pericoronaritis, una infección causada por la dificultad del diente para salir completamente.
La presión del diente impactado comenzó a empujar las piezas vecinas, generando dolor de mandíbula, inflamación facial y hasta cefaleas.
El tratamiento incluyó limpieza profunda, antibióticos y analgésicos; pero la solución definitiva fue la extracción quirúrgica.
💡 Las muelas del juicio no siempre son sabias: cuando no tienen espacio, pueden causar infecciones, apiñar los dientes e incluso dañar el hueso mandibular.
La siguiente imagen tiene fines netamente académicos