05/06/2026
La respiración oral no es solo un hábito.
Cuando un niño respira por la boca de forma constante, la lengua suele mantenerse en una posición baja, dejando de estimular correctamente el crecimiento del maxilar superior. Esto puede favorecer arcos estrechos, falta de espacio para los dientes, mordidas alteradas e incluso cambios en el desarrollo facial.
Detectarlo a tiempo puede hacer una gran diferencia en su crecimiento, respiración y calidad de vida.
Si notas que tu hijo duerme con la boca abierta, ronca o tiene dificultad para respirar por la nariz, vale la pena realizar una valoración.