14/08/2025
❗ Quedarse corto no siempre es seguro❗
Uno de los conceptos más incomprendidos en endodoncia es dónde terminar exactamente la limpieza, el modelado y la obturación. Muchos clínicos creen que detenerse 1-2 mm antes del ápice radiográfico es seguro. Sin embargo, esa distancia no se corresponde de forma fiable con la unión cemento-dentinaria (UCD), el punto de referencia histológico considerado el punto final ideal del tratamiento de conductos. La UCD no se puede visualizar en una radiografía ni palpar con una lima. Solo los localizadores de ápice electrónicos tienen la precisión necesaria para detectar la pequeña constricción apical, que se encuentra cerca de la UCD.
La violación del tejido periapical por sobreinstrumentación o sobreobturación se ha considerado tradicionalmente problemática. Sin embargo, estudios modernos ofrecen una visión matizada. La extrusión de gutapercha, precedida de una preparación biomecánica y desinfección adecuadas, no necesariamente compromete el pronóstico.
Dicho esto, los protocolos endodóncicos actuales no respaldan la extrusión deliberada de materiales más allá del ápice. Aunque la gutapercha es inerte, la extrusión del sellador o la instrumentación excesiva pueden causar inflamación o daño a los tejidos periapicales, especialmente en casos sintomáticos o necróticos. Por lo tanto, el objetivo sigue siendo alcanzar la constricción apical, no el ápice radiográfico, ni por debajo de él, ni más allá.
Para los estudiantes de odontología, esto significa confiar más en los localizadores de ápice electrónicos que solo en las radiografías para determinar la longitud de trabajo, evitando suposiciones basadas en reglas de "1-2 mm menos". Además, es importante comprender que el éxito es multifactorial: la limpieza, el sellado, la asepsia y la restauración juegan un papel igual de importante. La sobreobturación no siempre es un fracaso, pero nunca es el objetivo.
📸 Dental Student