20/07/2020
¿Tienes un dolor inexplicable en la cara o dificultad para abrir la boca?
Tu podrías tener un problema articular y no saberlo!
Hola!
A raíz de la epidemia del virus SARS-CoV2, que produce la enfermedad COVID-19, he visto un incremento en pacientes con problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
¿Qué es la articulación temporomandibular (ATM)?
Es la articulación que une a la mandíbula con el cráneo.
La mandíbula se une al craneo a través de una cabecita que se llama cóndilo, que embona en una pequeña cavidad del craneo y a través de músculos y ligamentos permite que movamos nuestra mandíbula para adelante, atrás y a los costados, permitiéndonos hablar, comer y reír, entre muchas otras cosas.
La mandíbula de hecho es el único hueso que se mueve en todo el craneo.
Bueno, esta ATM es exáctamente igual a cualquier otra articulación del cuerpo, como la de la cadera, el hombro, el codo, la rodilla, y se puede lesionar muy fácilmente, de forma similar a como las otras articulaciones se lesionan.
Estas lesiones se llaman de forma genérica Disfunciones de la Articulación Temporomandibular o Disfunciones Temporomandibulares (DTM).
¿A qué se deben estas lesiones?
Son totalmente multifactoriales y hay varios grandes factores asociados:
1. El estrés.
Los problemas de la vida diaria, las relaciones familiares, de pareja, el estrés laboral o los problemas económicos, o por ejemplo actualmente la incertidumbre que genera la pandemia de COVID-19 generan estrés, este es intangible, pero se manifiesta físicamente en el ser humano a través de la musculatura, y específicamente se expresa en los músculos de la masticación, que son de los que más fuerza ejercen en todo el cuerpo, impactando directamente en la Articulación Temporomandibular.
2. La mala posición de los dientes.
Los dientes está diseñados para ajustar de forma perfecta, con un mecanismo similar al de un reloj suizo. Cuando este engranaje no funciona bien todo el mecanismo se desajusta, y como lamentablemente los dientes no están flotando en el aire sino que están insertos en huesos, y estos a su vez tienen inserciones musculares y en el caso de la mandíbula la mueven, el impacto es directo en la Articulación Temporomandibular.
3. El género.
Usualmente en las mujeres se presentan cambios hormonales cíclicos, que impactan directamente en el estado de ánimo y por consiguiente se reflejan en una musculatura tensa, que puede sumarse a la lista de factores.
4. Muchos otros factores menores.
Es entonces LA SUMA DE FACTORES lo que nos conduce a que se manifiesten dichas lesiones.
Lamentablemente estas lesiones tienen varias características:
1. En sus etapas iniciales las DTM generalmente no duelen, y los signos y síntomas asociados usualmente pasan desapercibidos.
2. La DTM es progresiva, es decir, va empeorando de forma gradual.
3. La DTM es crónico-degenerativa, es decir, se van dando cambios en la función y estructuras anatómicas asociadas en mandíbula, cráneo, músculos y ligamentos.
4. La DTM es irreversible. Esto es muy importante, porque NO HAY CURA. Es posible detener el proceso crónico-degenerativo, estabilizar y frenar el deterioro, pero no se puede regenerar y regresar a un estado previo a la lesión.
¿Quién trata las DTM?
El especialista en ortodoncia de forma primaria.
¿Cómo se tratan las DTM?
Con una batería de protocolos que incluyen fisioterapia, medicamentos específicos, y sobre todo, terapias con guardas desprogramadoras (ojo, requieren una planeación, no son las fundas sencillas que muchas veces he visto ofrecidas por ahí).
Una vez terminado el protocolo, usualmente el paciente requiere reacomodar sus dientes a una mejor posición, esto para trabajar en la mala posición dental que recuerden es uno de los factores asociados, lo que se hace en estos casos con alineadores invisibles.