27/06/2026
En una persona sana, se considera que la salud bucal es buena cuando se puede masticar sin sentir dolor ni molestias, no hay sensibilidad dental, las encías, y los dientes están sanos, y la cavidad bucal está libre de infección y llagas
Los problemas de salud bucodental pueden afectar a la salud general (las enfermedades bucales pueden estar asociadas a enfermedades crónicas como las enfermedades cardiovasculares o la diabetes) y también a la calidad de vida, puesto que pueden limitar la capacidad para morder, masticar y hablar.
No seguir una dieta saludable, fumar, abusar de las bebidas alcohólicas y descuidar la higiene bucal son factores de riesgo para las enfermedades bucales. Entre ellas destacan las enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis), cuyo principal factor de riesgo es una higiene inadecuada, puesto que favorece el desarrollo del biofilm o placa bacteriana, película gelatinosa adherente que se forma sobre la superficie de los dientes y está constituida fundamentalmente por bacterias que proliferan en ese medio y son enzimáticamente activas.
Mientras que la gingivitis únicamente afecta a la encía, en la periodontitis (que se puede desarrollar si la gingivitis se mantiene en el tiempo), además de la inflamación de la encía se produce una destrucción más profunda e irreversible que afecta al hueso alveolar, al cemento del diente y al ligamento periodontal. Se crea un espacio entre diente y encía (bolsa periodontal) en el que se acumulan las bacterias y esto pone en peligro la sujeción y la salud de los dientes a largo plazo.