07/06/2026
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¿Sientes que pasas el día con tensión acumulada, la mandíbula rígida y la mente acelerada? Existe un ejercicio sencillo que muchas personas utilizan para favorecer la relajación y aliviar la sensación de estrés en menos de un minuto.
A continuación encontrarás una guía paso a paso:
La primera reacción: A simple vista puede parecer un gesto extraño, pero este movimiento involucra músculos y estructuras que participan en la tensión de la cabeza y el cuello.
La importancia de la zona cervical: Cuando los músculos cervicales permanecen contraídos durante largos periodos, es común experimentar incomodidad, rigidez y una sensación constante de alerta.
La conexión con la lengua: La lengua está relacionada con diferentes grupos musculares del cuello y la mandíbula, por lo que ciertos ejercicios pueden ayudar a liberar tensión acumulada.
El tiempo recomendado: Mantener el estiramiento durante aproximadamente 40 segundos permite realizar el movimiento de forma controlada y consciente.
Un ejercicio fácil de aplicar: Puede realizarse en casa, en el trabajo o durante una pausa, sin necesidad de equipos especiales.
Posición inicial: Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados. Abre la boca cómodamente, sin forzar la articulación.
Extensión controlada: Saca la lengua hacia adelante hasta donde resulte cómodo y mantén una respiración lenta y profunda por la nariz.
Fase de mantenimiento: Conserva la posición durante unos 40 segundos mientras procuras relajar el cuello y la mandíbula.
Recuperación: Regresa lentamente a la posición normal y descansa durante aproximadamente un minuto.
Repetición opcional: Si te resulta agradable, puedes repetir el ejercicio dos veces más, siempre sin generar molestias.
Constancia y bienestar: Algunas personas incorporan esta práctica por la mañana para empezar el día con mayor sensación de calma o por la noche como parte de su rutina de relajación.
Este ejercicio puede entenderse como una técnica de movilidad y relajación muscular. Al estirar suavemente la lengua y relajar la mandíbula, muchas personas perciben una disminución de la tensión en la zona cervical y facial. Aunque algunos defensores de esta práctica la relacionan con la activación del sistema nervioso parasimpático y la sensación de calma, la evidencia científica disponible aún es limitada y no permite afirmar que reduzca directamente el cortisol ni que produzca cambios fisiológicos específicos en todas las personas.
Como cualquier ejercicio corporal, debe realizarse de forma cómoda, sin dolor y respetando los límites individuales.
Referencia: Departamento de Neurobiología, University of Pittsburgh.