28/04/2015
Malos hábitos que destruyen los dientes
Usar los dientes como herramientas
Muchísimas personas utilizan los dientes para abrir y romper objetos como si fueran herramientas, esta clase de prácticas debilitan y desgastan el borde de tus dientes, lo que hace más fácil el quiebre o perdida de las piezas dentales.
Masticar hielo
Al morder hielo sometemos nuestros dientes a grandes cambios de temperatura lo que hace que se expandan y contraigan ligeramente. Esto es suficiente para dejar micro quebraduras en el esmalte, lo que a la larga puede producir graves daños en nuestros dientes.
Ingerir bebidas con azúcar durante todo el día
Malos hábitos que destruyen los dientes
Otro de los Malos hábitos que destruyen los dientes es ingerir durante todo el día bebidas azucaradas, al tener siempre a la mano un vaso con bebidas cargadas de azúcar (refrescos, jugos, bebidas energéticas entre otros) estás alimentando a las bacterias que están en tu boca todo el día. Si vas a beber algo con alto contenido en azúcar cepíllate luego los dientes o por lo menos enjuágate la boca cada cierto tiempo para neutralizar el efecto.
No ir al odontólogo
Esta más que comprobado que las visitas al odontólogo son esenciales para mantener la buena salud oral, a pesar de tener excelentes hábitos higiénicos, las visitas al odontólogo por lo menos dos veces al año son vitales para la prevención de enfermedades y complicaciones.
Saltarse sesiones de cepillado
Se puede pensar que saltar una sesión de cepillado tal vez no es importante, pero lo que no sabes es que nuestra boca siempre está llena de bacterias y que si se quedan mucho tiempo en nuestra cavidad bucal pueden colonizar y producir el ácido que daña nuestros dientes.
Cepillarse hacia todos lados
Cepillarse no significa frotar el cepillo fuertemente por la boca sin un orden específico, el cepillado requiere de cierta técnica. Debes cepillarte suavemente y con movimientos circulares para evitar deteriorar el esmalte.
Podemos concluir que nuestros dientes, a pesar de ser piezas muy duras, son sensibles a muchísimos factores externos que solo nosotros podemos controlar, si estamos atentos a las actividades que ejecutamos con estos.