13/05/2026
Cuando se extrae un diente, la encía y el hueso cicatrizan, pero el hueso empieza a disminuir porque ya no tiene la raíz que lo estimule. Con el tiempo, los dientes vecinos pueden moverse, el diente antagonista puede bajar o subir más de lo normal y la mordida empieza a cambiar. Si no se reemplaza la pieza, puede afectar función, estética y estabilidad de toda la boca.