21/03/2026
Muchas personas recuerdan haberse golpeado un diente cuando eran niños: una caída jugando, un choque en la escuela o practicando deportes. A veces el diente no se rompe ni duele mucho en ese momento, por lo que parece que todo quedó bien.
Pero dentro del diente puede ocurrir algo importante: el nervio puede dañarse o morir con el tiempo. Cuando esto sucede, el diente pierde su vitalidad y empieza a cambiar de color lentamente, pasando de su tono natural a gris, marrón o más oscuro.
Este cambio puede tardar años en aparecer, por eso muchas personas no relacionan el color oscuro con aquel golpe que tuvieron en la infancia.
En estos casos es importante evaluar el diente con radiografías, porque a veces puede requerir tratamiento de canal (endodoncia) o procedimientos estéticos como blanqueamiento interno o carillas para devolverle su apariencia natural.
Un diente oscuro no siempre es caries.
A veces es la huella silenciosa de un golpe del pasado.
📸 Dra. Sabrinsky Flores