20/09/2025
“Enseñar no es presumir lo que uno sabe, sino bendecir compartiendo lo poco que se tiene en el corazón. Porque cuando damos desde la humildad, Dios mismo se encarga de multiplicar esas semillas en los demás. Lo que para nosotros puede ser apenas un pequeño conocimiento, para otro puede convertirse en luz, en motivación y en esperanza. Enseñar es un acto de amor, un servicio silencioso que nos recuerda que la verdadera grandeza no está en cuánto sabemos, sino en cuánto compartimos con generosidad y fe.”