10/12/2024
🎄✨
Ayer vino a verme un dinosaurio.
Qué a nadie le extrañe. En mi consultorio recibo todo tipo de personajes fantásticos y maravillosos. Lo crean o no, he recibido a “Spiderman”, a Elsa la de “Frozen”, a Blancanieves, a la Cenicienta, a Batman…
A veces llegan también animales feroces, leones o tigres, conejos y canguros. Bueno, los dos últimos no son tan feroces, pero también llegan.
El caso es que ayer llegó un dinosaurio.
Y que nadie se atreva a decir que no es un dinosaurio de verdad, porque hasta ruge como T. Rex y todo.
Este feroz dinosaurio traía consigo su carta que dejará en el arbolito de Navidad, dirigida a Santa Clós. Sólo que a su corta edad, El dinosaurio no sabe escribir. Además, no hay registros en la historia de los dinosaurios que constaten que les dé por escribir cartas, así que el tema se resolvió con dibujitos, como pueden ver.
Sabemos, eso sí, que Santa Clós es un viejo avezado en descifrar jeroglíficos, de modo que los dibujos de Tomasito, mi pequeño dinosaurio, serán pan comido. Recibirá sus juguetes gracias a la magia de la Navidad.
Porque:
La fantasía sí existe: existe en la imaginación.
La ilusión sí existe; en el corazón de cada niño.
La magia existe: en los hombres y mujeres de buena voluntad.
Les pido a aquellos amargados que año con año se empeñan en destruir ilusiones, que dejen a los niños en paz.
¡Feliz Navidad!