27/04/2026
Necesitamos empoderamiento de las mamis con pequeños con LPH, claro que se puede!!!
Llegó en brazos de su mami, con una historia común en los niños que nacen con labio y paladar hendido, una historia que se repite a diario y que pesa en las mamis y en las familias.
Un bebé con labio y paladar hendido: Alimentado por una sonda.
Y una mamá cansada, triste y angustiada que, aunque ama a su bebé con todo, estaba llena de dudas:
“¿Algún día podré darle pecho?”
En el consultorio no tengo prisa cuando se trata de lograr que un niño coma de su mami (aunque los de afuera se inquietan y enojan).
Solo calma… y paciencia.
Retiré la sonda.
Lo coloqué en posición de caballito, cerquita de su mamá, piel con piel, como si el mundo se redujera a ese instante.
Al principio, silencio, después batalla, angustia en la mami y el bebé.
Después… un intento.
Y entonces ocurrió.
Un pequeño movimiento, casi imperceptible…
pero suficiente.
Succionó.
La mamá no dijo nada.
Sus ojos lo dijeron todo, su sonrisa y después la firmeza al decirme si lo lograremos.
Porque no era solo alimentación.
Era vínculo.
Era esperanza.
Era el inicio de algo que muchos creían imposible.
Ese día recordé algo que nunca deberíamos olvidar:
los niños con labio y paladar hendido sí pueden lograr la lactancia materna…
pero necesitan algo más que técnica.
Necesitan profesionales capacitados.
Necesitan manos que sepan guiar…
y corazones que sepan esperar.
Porque a veces, lo más importante no es lo que hacemos, sino la paciencia con la que creemos que sí es posible.
Como siempre no debemos olvidar la hora dorada de la lactancia materna y los días siguientes para reafirmar el agarre.