14/08/2026
🍯 La revisión Cochrane juntó 14 estudios con 899 niños y comparó la miel con lo que se receta habitualmente para la tos de las infecciones respiratorias.
La miel redujo más la frecuencia y la intensidad de la tos nocturna que no hacer nada, y quedó al mismo nivel que el dextrometorfano —el principio activo de la mayoría de jarabes antitusivos— con menos efectos secundarios.
Y hubo un segundo resultado que casi nadie cita: los padres también durmieron mejor. Cuando el niño deja de toser de madrugada, la casa entera descansa.
Por qué funciona, que no es magia: la miel es viscosa y recubre la mucosa de la garganta irritada, lo que reduce el reflejo de la tos. Además es higroscópica, atrae agua, y eso mantiene húmeda la zona. Los azúcares en la parte de atrás de la boca estimulan la salivación y la producción de moco fluido, que es justo lo que hace falta cuando la tos es seca. No es que mate al virus: es que calma la parte que hace toser.
Ahora la parte que hay que decir sí o sí. Por debajo de los 12 meses la miel está prohibida, sin excepciones. Puede contener esporas de *Clostridium botulinum* que en un intestino de bebé, que todavía no tiene la flora formada, germinan y producen la toxina. Se llama botulismo del lactante y es grave. A partir del año, el intestino ya defiende y el riesgo desaparece.
Una cucharadita antes de dormir, en niños de más de un año. Y si la tos pasa de dos semanas, hay fiebre alta o le cuesta respirar, eso ya no es tos de resfriado.
🩺 Miel para la tos aguda en niños. Revisión Cochrane · 14 ensayos, 899 participantes.