24/06/2026
El tratamiento periodontal busca reducir la carga bacteriana, controlar la inflamación y detener la progresión de la enfermedad. Para ello, pueden realizarse limpiezas profesionales, raspado y alisado radicular, instrucciones de higiene oral, tratamiento de factores retentivos de placa y, en algunos casos, procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, en pacientes fumadores, la respuesta a estos tratamientos es menos favorable.
Esto ocurre porque el tabaco afecta a la cicatrización, a la vascularización de los tejidos y a la respuesta inmunitaria local. Después del tratamiento, las encías necesitan recuperarse, reducir la inflamación y volver a un estado estable. Si el paciente fuma, ese proceso puede ser más lento o menos predecible, lo que condiciona los resultados y obliga a realizar un seguimiento más estrecho.
La literatura científica también describe peores resultados periodontales en fumadores tras distintas modalidades de tratamiento, incluyendo una respuesta inmune local menos favorable. Esto no significa que no tenga sentido tratar la periodontitis en personas fumadoras; al contrario, el tratamiento es necesario. Pero sí significa que el abandono del tabaco puede marcar una diferencia importante en la estabilidad a medio y largo plazo.