02/09/2026
Cuando el desgaste dental avanza en silencio, no solo cambia la forma de sonreír, sino también la manera en que trabaja toda la boca.
En este caso, nos encontramos con un paciente que llevaba años lidiando con el bruxismo. El apretamiento continuo había acortado y desgastado sus dientes, dejando muy poco resalte y provocando que, al sonreír, enseñara más encía de lo deseado. Además, las coronas antiguas de metal-cerámica que llevaba habían perdido brillo y mostraban diferentes tonos y sombras oscuras que no encajaban con el resto de su sonrisa.
Para solucionarlo, el primer paso no fue solo pensar en la estética, sino en devolverle la función y la estabilidad que había perdido. Recuperamos el tamaño original de sus dientes (aumentando la dimensión vertical) para proteger sus articulaciones y crear el espacio ideal para los nuevos dientes. A la vez, rediseñamos la línea de la encía para reducir esa sonrisa gingival y dar paso a la anatomía adecuada.
Finalmente realizamos una rehabilitación completa, arriba y abajo, con carillas cerámicas de alta resistencia. Con ellas eliminamos los contrastes de color de las fundas antiguas, devolviendo una correcta anatomía y tamaño que armoniza con su rostro, pero sobre todo, una boca fuerte y preparada para el día a día.
A veces no se trata solo de cambiar dientes, sino de devolver la seguridad al masticar y al sonreír. Déjanos en comentarios qué te parece este cambio. ✨👇