01/09/2026
🦷 ¿Qué pasa cuando perdemos un diente y no lo reponemos?
A veces pensamos: “Es una muela de atrás, no se ve… puedo vivir sin ella.”
Y sí, podemos. Pero nuestra boca funciona como un equipo: cuando falta una pieza, las demás empiezan a adaptarse a ese espacio.
Los dientes vecinos pueden inclinarse y desplazarse poco a poco hacia el hueco. El diente de la arcada contraria, al dejar de tener contacto, también puede moverse buscando ese apoyo que ha perdido.
¿El resultado?
La mordida puede ir cambiando, aparecen zonas más difíciles de limpiar y determinadas piezas pueden empezar a recibir fuerzas para las que no estaban preparadas.
👉 Esto puede favorecer la acumulación de placa y aumentar el riesgo de caries y problemas de encías.
👉 Y una peor distribución de las fuerzas de la mordida puede provocar sobrecarga o trauma oclusal, desgaste, movilidad y contribuir a comprometer otros dientes con el paso del tiempo.
Es una especie de efecto dominó: perdemos un diente y, si no hacemos nada, podemos acabar afectando a otros que inicialmente estaban sanos.
Por eso, en Clínicas Dentales Fuentes & Rosselló, cuando falta una pieza no pensamos únicamente en “poner un diente donde hay un hueco”.
Estudiamos toda la boca: cómo están colocados los dientes, cómo muerdes, el estado de las encías, el hueso disponible y cuál es la mejor forma de recuperar una mordida equilibrada y estable.
Porque muchas veces reponer un diente no es solo recuperar el que hemos perdido. Es ayudar a conservar todos los demás✨
Fuentes & Rosselló | Odontología pensada a largo plazo.