10/02/2016
Desde un punto de vista clínico, los dos parámetros más relevantes en el momento de seleccionar un sistema cerámico son la estética, ya que buena parte de nuestras restauraciones cerámicas se colocan en el sector anterior, y, en segundo lugar, la resistencia mecánica, ya que deben ser capaces de soportar las cargas oclusales funcionales y parafuncionales , sobre todo en el sector posterior. Ambos parámetros se hallan estrechamente interrelacionados debido a que para que puedan presentar un buen comportamiento mecánico las porcelanas precisan aumentar la proporción de cristales en su composición, pero, por contra, ese mayor contenido en cristales comportará una pérdida de las propiedades ópticas de la porcelana volviéndose más opaca. La importancia de una elevada resistencia a la flexión radica en que la porcelana feldespática no soporta ni la más mínima flexión (la porcelana feldespática es la que se utiliza para el recubrimiento tanto de cofias y estructuras metálicas como de óxido de zirconio). Es por ello que será una propiedad importante sobre todo cuando se trate de coronas posteriores y de puentes.
Tomando en consideración la resistencia mecánica podemos clasificar las porcelanas actuales en tres grupos: Porcelanas de baja resistencia (porcelana feldespática, e.max Esthetic), Porcelanas de moderada resistencia (disilicato de litio, e.max Press/CAD) y Porcelanas de alta resistencia (óxido de zirconio).
En el primer grupo, la baja resistencia mecánica es debida al bajo contenido en cristales (cristales de leucita). En la porcelana feldespática la fase cristalina se sitúa en el 20%, siendo el resto de la porcelana matriz vítrea. Las porcelanas feldespáticas, debido a su baja resistencia mecánica pero buenas propiedades ópticas, deberán utilizarse sobre cofias de metal o de óxido de zirconio, aunque también se utilizarán para carillas de porcelana. La e.max Esthetic, con un 35% de fase cristalina, tiene una mayor resistencia mecánica pero igualmente se utilizará para carillas de porcelana (para coronas unitarias hay otras alternativas mejores).
En el segundo grupo (disilicato de litio) la resistencia mecánica aumenta ya que aumenta la proporción cristales, situándose por encima del 70%. El disilicato de litio (e.max Press y su versión para CAD/CAM, la e.max CAD) es el dominador del mercado dentro de este grupo y está indicada para carillas de porcelana en situaciones de máxima exigencia mecánica, para la confección de coronas unitarias anteriores con técnica estratificada o para coronas posteriores en forma monolítica y maquillada. Desde un punto de vista estético, las restauraciones monolíticas obtienen buenos resultados aunque no igualan el de las porcelanas feldespáticas (en el caso de las carillas) o el de las coronas con porcelana estratificada. Recientemente, los competidores de Ivoclar han sacado al mercado las porcelanas de silicato de litio reforzadas con un 10% de óxido de zirconio (Suprinity de VITA y Celtra Duo de Dentsply), que se situarían igualmente en el grupo de las porcelanas de moderada resistencia mecánica.
En el tercer grupo (óxido de zirconio) encontramos las denominadas porcelanas policristalinas ya que no hay matriz vítrea y sólo hay fase cristalina. El principal representante en este grupo es el óxido de zirconio ya que las propiedades mecánicas son superiores a las del óxido de aluminio. La resistencia a la flexión del óxido de zirconio alcanza los 900-1200MPa. Se podrán utilizar para confeccionar coronas anteriores, con recubrimiento de porcelana feldespática, o posteriores, con recubrimiento de porcelana feldespática o en forma monolítica y maquillada. También es planteable su uso para puentes anteriores e incluso posteriores, pero en este último caso será fundamental cumplir con los requisitos de diseño que pide el material, sobre todo en lo que a dimensiones de los conectores se refiere. Además, estará indicado para la fabricación de pilares para prótesis sobre implantes y, debido a que se trata de materiales opacos, serán muy útiles para enmascarar muñones oscuros.