19/09/2026
Ahora ya que la mayoría de la gente vuelve a sus quehaceres y sus ciudades, olvidando días de asueto y descanso pronto olvidarán la terrible temporada de estío donde nos han abrasado medía península en la peor ola de incendios de nuestra historia reciente. Pero conviene recordar que aún se están produciendo incendios nuevos y otros que vendrán de lo poco que nos van dejando verde del campo. A principios de agosto empezando las vacaciones se reavivaba este incendio que se había extinguido días atrás. A pocos metros de casa y en una zona especialmente sensible para la fauna ibérica ( zona ZEPA) donde habitan entre muchos otras especies nuestras emblemáticas: Águila imperial y Lince ibérico. Justo a 200 mtrs. De un nido de A. Imperial que sigo desde hace tiempo se detuvieron las llamas que contribuimos a extinguir muchos de los que allí estábamos: 5 tractores gente del pueblo,familiares y uno mismo. Con retamas en mano motosierras etc. más corazón y voluntad que posibilidades de apagarlo, gracias a los conocimientos del terreno, nos lanzamos en medio del monte rodeados de llamas. Esto fue una pequeñez comparado con lo que ha sido cualquier otro de este horrible verano pero allí en medio del insoportable calor humo y fuego nos dimos cuenta de lo que es de verdad un incendio de cerca: impotencia y desolación a su paso. Gracias al retén de bomberos y en especial a la increíble pericia de los dos pilotos de que no pararon de descargar jugándose el tipo hasta controlarlo. Verles en acción eriza los pelos y te salta las lagrimas. La gente del campo somos los que conservamos y cuidamos El Monte: cazadores, agricultores,ganaderos, etc. etc. etc.