18/06/2026
Cuando nos llega a la clínica un caso de mordida abierta con recidiva, el primer impulso de muchos es pensar qué aparatología vamos a usar. Pero, sinceramente, ahí es donde solemos fallar.
Antes de tocar al paciente, la pregunta obligatoria que nos tenemos que hacer es: ¿dónde está el problema real? ¿Es solo un tema de posición de los dientes, hay un compromiso alveolar o estamos ante un patrón esquelético severo? Y lo más importante... ¿cómo está influyendo la respiración o la forma de deglutición de ese paciente para que el tratamiento anterior haya fracasado?
Al final, el éxito no depende de la herramienta que uses, sino de refinar el diagnóstico y entender qué necesita ese paciente.
🚨 Por cierto, con este vídeo arranco una serie de publicaciones donde voy a desglosar a fondo este caso de mordida abierta. En los próximos días os enseñaré el paso a paso del diagnóstico, qué herramientas elegimos y, por supuesto, el resultado final.
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Me gustaría saber vuestra opinión: ante una recidiva así, ¿qué es lo primero que soléis sospechar en el gabinete? Os leo en comentarios. 👇