26/05/2020
Existen dos tipos de bruxismo: el diurno, que está relacionado con estímulos externos de tipo psicosocial o ambiental; y el nocturno, que se asocia a una disfunción central neuromotora.
Algunas de las causas de su aparición son el estrés, la tensión, la maloclusión o la irritabilidad muscular. Por otro lado, puede estar originada por la asimetría esquelética, patologías sistémicas como la artritis o un trastorno degenerativo e inflamatorio de las articulaciones temporomandibulares.