06/06/2017
LA ELIMINACIÓN PROGRESIVA DE LA AMALGAMA DENTAL
El reglamento europeo establecerá tres obligaciones para el conjunto de dentistas europeos, entre las que se encuentran la limitación del uso de amalgamas dentales en diferentes grupos de pacientes y un estricto control sobre los residuos que generan las mismas.
La amalgama dental es un material que se utilizaba con frecuencia para restaurar los dientes con caries (los coloquialmente llamados “empastes negros”). Resulta de la aleación del mercurio con otros metales: cobre, cinc, plata, estaño u oro. La larga durabilidad y bajo precio ha sido su mayor ventaja hasta ahora, sin embargo, para su colocación en los dientes se precisaba de la eliminación de más diente del necesario, y unido a su baja estética (no sólo por el empaste en sí, sino que podía teñir de un color grisáceo los dientes circundantes) y a la progresiva tendencia hacia la no utilización de mercurio en material médico estamos viendo cómo está desapareciendo de las consultas dentales a favor de las resinas compuestas (“empastes blancos”).
Además, su colocación y retirada produce un aumento en la exposición a mercurio no sólo al portador sino también al odontólogo y asistentes, y como consecuencia de la cremación de cadáveres son causa de una parte importante de emisiones de mercurio a la atmósfera, produciendo así residuos contaminantes en el aire, basura y desagües de las consultas de odontología.
Debido al impacto que tiene el mercurio sobre las personas y el medio ambiente, el uso de las amalgamas dentales está prohibido en Suecia, Noruega y Dinamarca desde el año 2008 y se comenzó a estudiar su prohibición en toda la Unión Europea.
Ahora, el reglamento europeo consensuado el 6 de diciembre de 2016, y que entrará en vigor en 2018, no prohibirá de momento y de manera general la utilización de la amalgamas dentales; sin embargo, prevé tres obligaciones para el conjunto de los dentistas europeos:
Obligación de un uso limitado de la amalgama dental: a partir de 2019 se prohibirá totalmente la utilización de amalgama dental que no se dispense en forma de cápsula en toda la Unión Europea. Por otra parte establece que “a no ser que el profesional juzgue estrictamente necesario su utilización por razones específicas del paciente” se prohibirá el uso general de la amalgama en dientes temporales (“de leche”), en menores de 15 años, en embarazadas y lactantes, ya se dispense en forma encapsulada o no.
Obligación de tratar los residuos que contengan mercurio: a partir de 2019 “las instalaciones dentales que utilicen o retiren amalgamas dentales o que extraigan dientes con amalgama, deberán asegurarse de equipar sus instalaciones con separadores de amalgama al objeto de retener las partículas de amalgama, incluyendo las contenidas en aguas residuales”. Se establece además los nuevos separadores de amalgama que se adquieran a partir de 2018 deban ser capaces de asegurar al menos una retención del 95% de las partículas de amalgama, y que a partir de 2021 todos los separadores de amalgama que se utilicen dentro de la Unión Europea (ya sean antiguos o no) deban asegurar esta retención de material. El reglamento añade además que “los dentistas deberán asegurarse que los residuos de amalgama, así como los dientes contaminados por la misma serán manipulados y recogidos por una empresa de residuos autorizada”.
Obligación para los Estados de organizar la disminución progresiva de las amalgamas: para 2019 todos los Estados miembros deben tener un plan nacional sobre todas aquellas medidas que adoptarán para eliminar progresivamente la utilización de amalgama dental, debiendo estar a disposición pública vía electrónica.
De esta manera se regulará la manipulación de la amalgama dental tanto para su colocación como para su retirada, limitando el uso de la misma y controlando los residuos que genera. Sin embargo no se aportan motivos por los que deban preocuparse aquellos portadores de amalgamas dentales en la actualidad.