27/05/2025
En la mayoría de países anglosajones o germánicos, así como en Canadá, actúa el Hada de los Dientes. Eso sí, depende de en qué país nos encontremos, habrá que llamarla en su propio idioma: “Fée des dents” en Canadá, “Tooth Fairy” en países de habla inglesa como Reino Unido, “Zahnfee” en Alemania y “Tannfe” en Noruega. Si el diente se cae en Irlanda, allí es conocida por el nombre de Anna Bogle. Según cuenta la historia, un duende llamada Anna Bogle perdió un diente jugando en el bosque. A Anna no le gustaba verse sin diente, así que decidió coger el de un niño. Sin embargo, como robar no está bien, el duende le dejó a cambio un poco de oro, o sea, dinero.
En Bulgaria son las abuelas las que se encargan de recoger el diente y dejar el regalo para sus nietos.
En Argelia y Marruecos, “le petite souris” convive con una peculiar costumbre: el niño que ha perdido un diente ha de volverse hacia el sol y pedir un diente de gacela -diente definitivo- a cambio del diente de a**o -diente de leche- que acaba de perder.
En China y Japón es costumbre enterrar el diente si es de la parte superior del arco dental. Si es de la parte de abajo, lo lanzan hacia el cielo para pedir que el resto de dientes nazcan fuertes.
Los dientes de los niños sudafricanos se colocan en el interior de una zapatilla. Es el equivalente a la almohada, porque también se espera que el hada que se los lleva deje algo en compensación.
En Mongolia Para que sus nuevos dientes crezcan tan fuertes como los de un perro, en el momento en el que estos se caen los untan de grasa y se lo dan de comer a uno. Si no hay un perro, lo entierran con las raíces de un árbol fuerte con el mismo propósito.
Irak, Jordania y Egipto: En el Oriente Medio los niños han heredado la tradición de lanzar sus dientes de leche al aire. Esta la heredaron de unas antiguas tribus que ofrecían sus dientes a los dioses, los reyes y los incrustraban en joyería.
Además, en España existen otros personajes como l’Angelet (el Angelito) en Cataluña, l’esquilu de los dientis (la ardilla de los dientes) en Cantabria o la Maritxu teilatukoa (Mari la del tejado) en el País Vasco.