05/02/2015
Diagnóstico de la mucositis periimplantaria
A los pacientes que han recibido tratamiento con implantes dentales se les debe incluir en un programa de mantenimiento, con el objetivo de detectar precozmente algún problema periimplantario.
Hay que destacar que para detectar una lesión de los tejidos blandos periimplantários Se va a tener que realizar un examen clínico parecido al que se realiza sobre los tejidos periodontales. Al ser una lesión que se reduce al tejido blando, las técnicas radiográficas carecen de utilidad, y suelen ser específicas de un sitio y aisladas.
Por tanto, para detectar precozmente las lesiones, se requiere un examen sistemático que incluya la evaluación de:
Sangrado al sondaje
Supuración
Profundidad de sondaje
En el examen de los tejidos periodontales, el sangrado al sondaje tiene un valor predictivo negativo para la progresión de la enfermedad. Es su ausencia la que indica una estabilidad de los tejidos periodontales. Ante el sangrado al sondaje negativo se considera sano y estable.
Las infecciones periimplantarias se caracterizan por ser procesos que presentan un alto número de leucocitos polimorfonucleares. En las lesiones inflamatorias se produce la destrucción del colágeno, y en consecuencia la necrosis tisular. Este proceso lleva a la formación de pus, supuración, e incluso el desarrollo de una fistula. Por lo tanto, la supuración debe asociarse con episodios de destrucción tisular activa, lo que indicaría la necesidad de tratamiento antibiótico.
La penetración de la sonda en el surco periimplantario va a depender de diversos factores como la fuerza y angulación con la que se introduzca la sonda, el diámetro de la punta de la sonda, la rugosidad de la superficie del implante, el estado inflamatorio y la firmeza de los tejidos periimplantarios.
Un mayor profundidad de sondaje podría relacionarse con un alto grado de inflamación de la mucosa peiimplantaria, pero no necesariamente con una pérdida del hueso periimplantario.
No obstante, los valores de la profundidad de sondaje deberían relacionarse con la posición del hombro del implante durante la cirugía. No es lo mismo la colocación del implante sumergido en el sector anterior, que la colocación convencional de los implantes en el sector posterior, ya que en el primer caso, la profundidad de sondaje será mayor que en el segundo.
Por tanto, sería interesante la monitorización de la profundidad de sondaje, siendo su incremento progresivo el principal signo de alarma. Es importante anotar la profundidad de sondaje en el momento de la colocación de la supraestructura, para así permitir la comparación con futuras mediciones.