20/08/2019
Recibir un golpe o tener un accidente a nivel dental, es muy habitual entre la población juvenil e infantil. Curiosamente aumentan en épocas vacacionales, sobre todo en verano. Dicha situación es desagradable tanto para el niño como para sus padres.
Cuando esto sucede es muy importante intentar ir al dentista lo más rápido posible, ya que el posterior tratamiento, dependerá del tipo de lesión que haya recibido el diente.
No tenemos que cometer el error de pensar que si el golpe lo recibe un diente de leche no tendrá repercusión en el niño ya que “se caerá”. Todos los dientes son importantes y cada etapa dental tiene su tiempo en la boca.
Y, sobre todo, si en el golpe el diente ha sido avulsionado y es un diente definitivo no de leche (se ha salido de la boca entero), no se debe intentar volverlo a poner, no se tiene que lavar y al ser posible, meterlo en un bote con leche y si no se posee en ese momento, dejarlo en la boca del paciente con la propia saliva. (sin tragárselo) Y acudir lo más rápido posible al dentista.