13/07/2026
Se sabe que en la boca habitan millones de bacterias y organismos microscópicos. Debido al exceso de algunos de ellos, hay grupos de bacterias que se acumulan formando una capa sobre los dientes.
Estas bacterias no son inocuas. No se trata de que simplemente se quedan ahí, sino que interaccionan con su entorno. Cuando comemos cualquier alimento reaccionan químicamente, produciendo ácidos que debilitan el esmalte.
Esa biopelícula, con el paso del tiempo y la acumulación de más y más bacterias, va adquiriendo dureza, ocasionando lo que conocemos como sarro, que resulta mucho más difícil de eliminar.
El cepillado sigue siendo la herramienta principal para desorganizar y desprender el biofilm, pero la técnica importa tanto como la frecuencia. Un cepillado apresurado puede dejar zonas sin limpiar, especialmente en el margen con la encía.
- Eliminar el biofilm bucal con una buena higiene oral.
El cepillo, además, no llega a todos los sitios, como los espacios entre los dientes que acumulan biofilm que el cepillo no alcanza; de hecho, solo limpia alrededor del 60 % de la superficie dental. El hilo dental o los cepillos interproximales cubren ese 40 % restante y no deberían tratarse como un paso opcional.
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