02/09/2026
Respirar habitualmente por la boca, especialmente durante el sueño, puede provocar sequedad de las mucosas y reducir el efecto protector de la saliva. Esta situación puede favorecer la acumulación de biofilm, la aparición de caries, inflamación gingival y halitosis. En niños, además, la respiración oral mantenida puede estar relacionada con alteraciones en el desarrollo de las estructuras orofaciales. Identificar y tratar la causa de la respiración oral es fundamental para prevenir sus consecuencias.