16/10/2026
Tu espalda no vive solo en la silla.
También está en cómo coges una bolsa, cómo te inclinas sobre el lavabo, cómo duermes, cómo llevas el portátil o cómo llegas al final del día.
No se trata de vigilar cada movimiento. Se trata de observar qué gestos se repiten y cuándo aparece la molestia.
Si una carga se mantiene, una valoración puede ayudarte a entender qué está pasando.
Observa hoy en qué momento se carga más tu espalda.