17/06/2026
🔺Cada vez más personas necesitan ortodoncia, pero la genética no explica un cambio tan rápido. Lo que sí ha cambiado es cómo comemos y cómo usamos nuestra boca.
La masticación es un estímulo mecánico que moldea el crecimiento del maxilar y la mandíbula. Cuando comemos alimentos duros y fibrosos, el hueso recibe carga, se expande y deja espacio para dientes, lengua y vía aérea. Pero si la dieta es blanda y fácil de tragar, la función se pierde… y el desarrollo también.
A esto se suma la respiración oral, cada vez más frecuente en niños: la lengua desciende, el paladar no se expande, la vía aérea se estrecha y el sueño se altera. Más inflamación, peor descanso y un desarrollo facial menos equilibrado.
En la odontología biológica entendemos que masticación, respiración, postura y crecimiento están conectados.
Cuidar la función es cuidar la salud.