02/11/2025
Soy el Dr. Oviedo para muchos.
Para algunos, Feli o Luisfe.
Para pocos, un verdadero amigo.
No fuerzo nada ni pretendo encajar.
Me siento donde me siento en paz, hablo con quien me nace y me alejo sin ruido de lo que no vibra conmigo.
Valoro una amistad como se valora un tesoro, porque sé lo que cuesta encontrar corazones leales.
Y cuando tengo un amigo, lo defiendo con orgullo, sin medida, con el alma.
Soy apasionado, un poco loco, intensamente enamorado de mi trabajo.
Nunca persigo el dinero, persigo los resultados.
El dinero llega solo cuando uno hace las cosas con amor y excelencia.
Conozco la escasez de cerca.
Nada me fue fácil, y tal vez por eso disfruto tanto de lo que tengo.
No soy rico ni millonario; simplemente me gusta vivir bien, con dignidad y con gratitud.
Trabajo de lunes a viernes, y si toca sábado o domingo, también… con el mismo amor, porque mi vocación no descansa.
La gran mayoría de veces tengo la razón —y no por ego—, sino porque tengo un sentido común fuera de serie.
Mi gran defecto es la impulsividad, lo reconozco, y trabajo cada día en eso.
Pero jamás renuncio a mis preceptos, a mis principios ni a mi forma de pensar.
Me apesta la gente vivaracha, oportunista y sinvergüenza.
Prefiero la franqueza dura antes que la falsedad educada.
No olvido a quien me falla, pero tampoco miro atrás.
Aprendí a cerrar ciclos con silencio y clase.
Y cuando alguien tiene mi corazón, lo tiene completo: mi amistad, mis consejos y mi lealtad eterna. ❤️
Así soy.
Sin máscaras.
Sin filtros.
Con el corazón por delante.