21/04/2026
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno respiratorio caracterizado por episodios repetidos de obstrucción parcial o total de la vía aérea superior durante el sueño, lo que provoca interrupciones en la respiración y disminución en los niveles de oxígeno en sangre.
En la población pediátrica, esta condición no solo afecta la calidad del sueño, sino que también puede tener repercusiones importantes en el desarrollo integral del niño. Estudios clínicos han demostrado que la AOS se asocia con alteraciones en el comportamiento (hiperactividad, impulsividad), dificultades en la atención y el aprendizaje, así como posibles trastornos del crecimiento y del desarrollo craneofacial.
Los signos y síntomas más frecuentes incluyen:
• Ronquido habitual
• Pausas respiratorias durante el sueño
• Sueño inquieto o fragmentado (microdespertares)
• Respiración bucal
• Cefalea matutina
• Problemas de concentración o conducta durante el día
Es importante destacar que, a diferencia de los adultos, los niños no siempre presentan somnolencia diurna; en muchos casos predominan las alteraciones conductuales y cognitivas.
El diagnóstico debe realizarse mediante una evaluación multidisciplinaria que puede incluir al otorrinolaringólogo, especialista en medicina del sueño y, según el caso, al ortodoncista. La polisomnografía es el estudio de referencia para confirmar el diagnóstico.
La detección y el tratamiento oportuno son fundamentales, ya que permiten prevenir complicaciones a largo plazo en la salud cardiovascular, el crecimiento y el rendimiento escolar del niño.
Si identificas alguno de estos signos en tu hijo, es recomendable acudir a una valoración médica especializada.