28/05/2015
La formación de una biopelícula se desarrolla en varias fases y está influenciada por parámetros ambientales e inherentes a la fijación de la célula. Las biopelículas también sirven como nichos de protección para los agentes patógenos. Varios aspectos de la patogenia en humanos están directamente relacionados con el desarrollo de la biopelícula, diversos tipos de superficies en entornos clínicos son propensos a la formación de la biopelícula y por lo tanto puede representar un mayor riesgo para la enfermedad.
El término biopelícula hace referencia a una serie de microorganismos que se encuentran agregados en un exopolímero compuesto de glicocálix (75%) y que se organizan en forma de colonias adheridas a diferentes superficies, ya sean blandas, animadas e inanimadas.
La hidrodinámica juega un papel importante en el desarrollo de la biopelícula, puesto que se desarrolla en una interfase líquido-sólido donde la velocidad del flujo que lo atraviesa influye en el desprendimiento físico de los microorganismos. Además poseen un sistema de canales que les permiten el transporte de nutrientes y desechos, esto resulta de vital importancia cuando se piensa en modificar el ambiente que priva a los microorganismos de las moléculas necesarias para su desarrollo. Otra característica de las biopelículas es su resistencia a las defensas del hospedero y agentes antimicrobianos. Mientras que los microorganismos aislados son susceptibles a estos factores de control, las colonias organizadas e incluidas en el exopolímero forman una capa impermeable en donde sólo los microorganismos más superficiales son afectados, permitiendo la supervivencia de la gran mayoría de ellos.
Los anticuerpos, las células del sistema inmune y los antimicrobianos no tienen acceso a los microorganismos más profundos, adicionalmente se encuentran en un estado metabólico disminuido, lo que los hace menos susceptible a la acción de estos últimos. También cuando se liberan células de la biopelícula, estas células pueden viajar y depositarse en nuevos nichos de colonización manteniendo las mismas características de una biopelícula adherida a una superficie.
Las biopelículas pueden desarrollarse por medio de dos procesos:
• A partir de una célula planctónica, ciertas bacterias tienen la capacidad de desarrollar estructuras de superficie que favorecen la adhesión de las mismas a una superficie sólida, tales como fimbrias y fibrillas. Así los colonizadores primarios como Actinomyces naeslundii, varias especies de estreptococos, como Streptococcus salivarius, Streptococcus parasanguis, Streptococcus mitis, muestran fimbrias y fibrillas en su superficie. Otro factor que favorece la adhesión de las bacterias a una superficie es la capacidad de movimiento de algunas especies, como la Pseudomonas aeruginosa, Pseudomonas fluorescens, Escherichia coli, o la expresión de proteínas en su superficie celular, denominadas adhesinas.
• También se pueden desarrollar a partir de células desprendidas de una biopelícula o de partes de la propia biopelícula. En cualquier caso, estas células desprendidas mantendrían todas las propiedades de la biopelícula de donde proceden. También se producen fenómenos de movimiento de la biopelícula sobre la superficie a la que se encuentra adherida
Tomado de:http://scielo.isciii.es/pdf/peri/v23n3/original4.pdf