01/14/2026
La enfermedad de Alzheimer es a menudo considerada como un trastorno puramente relacionado con el cerebro, pero la investigación emergente pone de relieve la boca como un posible punto de partida. Los científicos han detectado Porphyromonas gingivalis, la bacteria responsable de la enfermedad crónica de las encías, en el cerebro de las personas con Alzheimer, junto con enzimas tóxicas llamadas gingipains ubicadas cerca de las enredas tau y otras proteínas distintivas de la condición.
Curiosamente, estas enzimas bacterianas también han sido identificadas en individuos que mostraron cambios cerebrales tempranos de Alzheimer pero no tenían síntomas cognitivos, lo que sugiere que la infección puede iniciar la enfermedad en lugar de ser una consecuencia de ella. Los estudios en animales apoyan esto, mostrando que las infecciones orales pueden acelerar la acumulación beta amiloide, interrumpiendo la función cerebral.
En respuesta, los investigadores están explorando medicamentos que bloquean la actividad de gingipaina, lo que en ratones ha reducido tanto la infección como la inflamación del cerebro. Estos hallazgos sugieren que mantener la salud bucal podría jugar un papel crítico en la prevención del Alzheimer, abriendo una frontera prometedora para futuras terapias. (Fuente: PMID 3074644)