11/04/2019
Los dientes de leche marcan el desarrollo psicomotriz y emocional del niño. Y esto, nos ofrece una oportunidad de llegar al interior de su ser, a su esencia misma y poder acompañar al niño en su camino hacia la edad adulta.
Es al aparecer los primeros dientes de leche, los incisivos centrales inferiores y luego los incisivos centrales superiores que el niño expresa la presencia en su entorno de un arquetipo madre y un arquetipo padre respectivamente. Cuando la erupción de estos dientes está alterada, podremos pensar que hay algún tipo de resentir en el inconsciente del niño, existe alguna información en su árbol genealógico que le lleva a expresar en su boca este sufrimiento en forma de adelanto o retraso de erupción.
La erupción de los dientes nos informa sobre el estado emocional inconsciente de los progenitores, porque sin un estado emocional inconsciente confuso, doloroso y no puesto en palabras, la biología no tiene ninguna razón para buscar una solución en las memorias genealógicas. La biología reacciona a los estímulos para tratar de sobrevivir; así, más que conocer todas las memorias vividas en el árbol, hay que aprender a vivir las emociones, a ponerlas en palabras y a no darles poder.